El Reial Club Nàutic Port de Pollença (RCNPP) se prepara
para acoger los próximos días 23 y 24 de agosto el Trofeo Cormorán-Petits
Cellers, su regata de cruceros más importante y en la que comparten protagonismo
embarcaciones modernas y clásicas. La competición, que este año incorpora a la
Associació Petits Cellers como patrocinador principal, reunirá a 40 barcos
divididos en las clases RI, Clásicos, Espíritu de Tradición y RI Clásicos.
El concurso de embarcaciones ‘vintage’ sitúa al Trofeo Cormorán
en el centro geográfico de dos de las principales regatas de clásicos del
Mediterráneo: el Trofeo Illes Balears Clàssics, organizado por el Club de Mar
Mallorca, que concluyó el pasado domingo, y la Copa del Rey de Barcos de Época
del Club Marítimo de Mahón, que comenzará el 27 de agosto.
Esta posición estratégica ha propiciado que muchos barcos en
tránsito entre la Bahía de Palma y Menorca opten por hacer ‘escala’ en el Port
de Pollença para disfrutar de un evento con una larga tradición y que cuenta
con la solvencia organizativa del mejor club del norte de Mallorca. Es el caso
del Calima, un Sparkman & Stephen de 1970 que se precia de ser uno de los
veleros más laureados de la flota española, incluida una victoria en la Fastnet
del año 2001; el Gipsy (1926), construido por el mismo astillero que el Juan Sebastián
Elcano; o el Rosina di Mare (1961), del armador Amador Magraner, que navega bajo
pabellón del club anfitrión.
Juan Pizá, responsable de la sección de vela del RCNPP, destaca
el hecho de que, a partir del año que viene, el Trofeo Cormorán formará parte
del Circuito Mare Nostrum de Vela Clásica. En su opinión, esto demuestra que la
regata ha conseguido en muy poco tiempo hacerse un hueco en el calendario de
barcos históricos. “Estamos convencidos de que este reconocimiento como evento
puntuable nos hará crecer en el futuro, aunque sin dejar de lado a la flota de cruceros
‘contemporáneos’ que compiten bajo la fórmula RI”, asegura Pizá.
En efecto, más de la mitad de la flota del Trofeo Cormorán (23)
está formada por veleros de serie de la clase RI que representan a los clubes
náuticos de Ciutadella, Palma, Colònia de Sant Pere, S’Arenal, Marsella,
Estepona y, por supuesto, Pollença. La calidad de la flota en esta categoría y
el buen conocimiento que la mayoría de participantes tienen de las bahía de Alcúdia
y Pollença, augura una regata muy competida.
La jornada del jueves, 22 de agosto, estará destinada a la
confirmación de inscripciones y registro de participantes. La primera prueba
está programada a las 15.00 horas del día siguiente. El sábado, jornada final,
se ha previsto dar la salida a las 12.00 horas. La entrega de premios tendrá lugar
a las 19.00 horas en la sede social del Reial Club Nàutic Port de Pollença.
Los barcos Clásicos, Espíritu de Tradición y RI Clásicos realizarán
recorridos costeros los dos días de competición, mientras que la flota de RI
navegará sobre trazados del tipo barlovento/sotavento el viernes y hará una
travesía costera técnica el sábado.
Pizá confía en que la Bahía de Pollença ofrezca unas buenas
condiciones para la navegación y agradece el patrocinio de Petits Cellers. “Para
nosotros es muy importante trabajar en asociación con marcas que representan el
producto local y que nos ayudan a ofrecer un evento social de calidad una vez
concluida la regata”.